sábado, 12 de febrero de 2011

Pintura: Los tesoros del Palazzio Farnese di Roma.

El palacio Farnesio, actual sede de la ambajada francesa en Roma (¡desde luego, esos franceses!), se puede visitar hasta el 27 de abril. Para los desdichados (como yo) que no pueden ir, os invito a admirar una serie de fotos de las maravillas que los franceses de la ambajada (¡desde luego, esos franceses!) pueden ver cada día.

Web de la exposición:
y también esto:





Para seguir, un clic en "más información".

jueves, 10 de febrero de 2011

Relato corto: ¡Dieta, dieta, dieta!, por Maria Ángel Portugués.

Esta mañana me he pesado. ¡Horror, me he engordado seis kilos en un mes! A este paso, mes a mes, me saldré por los lados de la balanza. “¡Por favor, suban de uno en uno!”, chisté típico de mi amiga Lucia cada vez que nos pesamos.

No sé si se lo contaré.

Mañana empiezo la dieta.

Biblioteca virtual: Historia y utopia – Émile Michel Cioran



Biblioteca virtual: Historia, Novela y Tragedia – Carlos García Gual


Si en su «Introducción a la mitología griega» (H 4102), CARLOS GARCÍA GUAL toma como objetivo facilitar la aproximación a los antiguos relatos que la integran y ofrecer algunas reflexiones previas a su lectura o relectura, HISTORIA, NOVELA Y TRAGEDIA invita a releer y repensar de forma sugerente y original algunos textos clásicos y otros que acaso no hayan alcanzado esta categoría pero que merecen atención por sus ecos en la literatura posterior. El desarrollo de la narrativa histórica griega (con un interesante capítulo dedicado a Jenofonte), el del género novelesco -y notoriamente el singular papel desempeñado en ambos por la figura de Alejandro Magno-, y por último unos sugerentes capítulos dedicados al héroe trágico y a Eurípides y sus últimas tragedias son los tres grandes núcleos en torno a los cuales gira el volumen.

Pensamiento: Bernard Stiegler, El deseo singular. Traducción, presentación y notas de Jean-Christophe Martin.

Bernard Stiegler, “El deseo singular”. Conversación con Jean-Christophe Planche.
Les Cahiers du Channel, nº 17, febrero de 2005.
Traducción, presentación y notas de Jean-Christophe Martin (Universitat Autònoma de Barcelona) con la amable autorización de Les Cahiers du Channel.
Nuestros agradecimientos a Joan Josep Gutiérrez por la revisión de la traducción.

  1. Presentación

Bernard Stiegler (Francia, 1952), es doctor de la EHESS[1] (École des Hautes Etudes en Sciences Sociales); profesor asociado en la Universidad de Londres (Goldsmiths College[2])  y de la UTC[3] (Université de Technologie de Compiègne), donde fundó en 1993 una unidad de investigaciones dedicada a los «Conocimientos, Organizaciones y Sistemas Técnicos», Costech[4]; de 1996 a 1999, fue director general adjunto del INA[5] (Institut National de l'Audiovisuel); en 2002, fue nombrado director del IRCAM[6] (Institut de Recherche et Coordination Acoustique/Musique), fundado por Pierre Boulez; también fue director del IRI[7] (Institut de Recherche et d'Innovation du Centre Georges Pompidou) y director de programa en el CIPh[8] (Collège international de philosophie). 

La conversación que presentamos hoy, tuvo lugar en el año 2005, coincidiendo con la publicación o la elaboración de una serie de obras que piensan lo simbólico en término de miseria dentro de un contexto “hiperindustríal”, tal como lo indican los títulos (De la misère symbolique 1. L'époque hyperindustrielle, 2004, y De la misère symbolique 2. La catastrophe du sensible, 2005). El sentido de la expresión « miseria simbólica » corresponde a la primera pregunta que J.-C. Planche le hace a Bernard Stiegler.
  1. Conversación con Jean-Christophe Planche

Según usted, el malestar que caracteriza nuestra época tiene su fuente en una miseria simbólica. ¿Qué sentido tiene esta expresión?

                La situación en la que vivimos hoy en día es, a mi parecer, totalmente inédita. Una sociedad cuyos individuos que la componen no tienen ya posibilidad de participar en ella, especialmente en un plano estético y simbólico, nunca existió en el pasado. Todos los ámbitos de la actividad humana, educación, cultura y salud, se están convirtiendo en bienes de consumo, del mismo modo que un detergente o un chicle. A la experiencia sensible del individuo, las industrias culturales le han sustituido un condicionamiento estético. Millones de  personas están conectadas simultáneamente a los mismos programas de televisión, de radio o de video-juegos.
 

Prosa poética: Benévola anarquía, por Andrea Lajaunie.

BENÉVOLA  ANARQUÍA 

 Después de una intensa noche de  música y de copas, amanecen a las 12 del mediodía con los ojos llenos de sueño y una indeleble sonrisa.  Tras un breve desayuno de café y  bocadillo de jamón ibérico, sus pasos les llevan a la playa , agreste y desierta, de todos los veranos.

Marea baja. La rocas esparcidas, desordenadas sobre la arena blanca y suave. El mar, tranquilo. Tumbados  al abrigo  de las dunas y de la sombra verde de las montañas.  Los oídos regalados por el rumor de las olas, la piel tibia bajo el cálido sol de septiembre, los pensamientos disueltos en la brisa, retazos de palabras intermitentes... 

Son las ocho de la tarde. Y en el chiringuito, toman su blanco con nécoras y caracolillos, paladeando cada trago, sabor a mar succionado con placer y parsimonia. Recorren, despacio, el paseo marítimo, capturando los reflejos de la luna sobre el agua.

Son las cuatro de la mañana y están con su segundo gintónic  en una terraza. Entonan quedamente las canciones de toda la vida, el tiempo suspendido...

Poesía: Emulando a Walt Whitman, por Andrea Lajaunie

Ahora yo no haré más que escuchar,
A fin de insertar en mi canto aquello que escuche, para
permitirles a los puros su contribución.
Escucho el cantar sonoro de los pájaros, el murmullo del
trigal creciendo, el parloteo de las llamas, el crepitar
de las astillas en la fogata donde preparo mis alimentos;
Escucho ese son que tanto amo, el sonido de la voz humana;
Escucho todos los sones que juntos corren, combinados,
confundidos, fundidos, persiguiéndose;

EMULANDO A WHITMAN, HOJAS DE HIERBA (1885)

Escucho los rumores de las hojas secas
besando suavemente el suelo, los gritos de los niños
que se esconden, los pasos temblorosos de los viejos.
Escucho las campanas de la iglesia, el sosiego de la plaza
a mediodía, el murmullo del bar cuando anochece,
el tintineo de las ollas a través de las ventanas.
Escucho el ulular de las lechuzas, los ladridos
lastimeros de los perros en medio del silencio.
Escucho los susurros, los lamentos, los sones
de alegría, los clamores que brotan espontáneos, 
que suenan verdaderos.

Ahora  no escucharé más,
quiero aligerar de carga  mis sentidos.
No escucharé palabras huecas,
No escucharé quejas y gemidos,  salidos de
bocas mohínas, de ojos de hielo.
Ni  opiniones adobadas de aparente piedad,
ni disculpas que chirrían.
No quiero escuchar más.

Cuento: Imanismo, por Maria Ángels Portugués

IMANISMO

La cosa empezó hace algunos años. Alguien me trajo un imán de nevera de alguna ciudad que había visitado, con el nombre bien grande y la representación de un  barquito de pesca. Yo ya contaba con un buen repertorio de estos artilugios en la puerta de mi electrodoméstico: pastelitos, elementos de cocina, abridores, bolígrafos pequeñitos, etc. Pero, al ver el que me habían traído pensé: “¡Vaya horterada!”. El “souvenir” en cuestión equivalía al toro o a la mujer vestida de faralaes que antes poníamos encima de la tele. En fin, me armé de valor y me dije:  “Mejor lo pones, no vaya a ser que se te presente un día en casa y se lo tome como un desprecio”, y yo, que soy muy cumplida, lo coloqué, disimulado, entre un pastelito y una ollita a presión. Se veía desde cualquier punto de la cocina: “Cádiz, tacita de plata” y el barquito, repletiiiiito de pescao.
Pero ahí no acaba la cosa.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Poeta invitada: Esther Gonzalez (Catalunya)

Esther nos manda tres poesías suyas. Desde nuestro blog se lo agradecemos y le mandamos un caluroso abrazo.

Abriste  el libro de la realidad
y se esfumaron los sueños.
en un segundo se postró ante ti
la vida, desnuda,
para ser observada a través de la ventana.
Y como cambia la rosa y se  deshoja,
cambiaste tu.
Y la noche llega, cae el telón,
tus cuentos de héroe se trocaron
en un desfile silencioso de oscuras ideas,
todas tan nuevas...
Acechas ante tal descubrimiento,
como un animal que descubre
por primera el fuego.
Añoranza, esperando el momento
y aún así sonríes, feliz y satisfecho.
Tímida a tu  puerta abierta asoma,
la madurez se mezcla con el sentido
y el sentido con los deseos, que invitados o no,
participan colgantes de tu cuello,
como medallas que no pesan,
solo los meritos son una carga.
Otros quedaron, otros cayeron
no desenvainas espada,
ni luchas encarnizadas
la coraza asfixia.
Los días claros pasan, no sin vivir algo nuevo,
las noches oscuras llegan en el pensamiento
el momento aguarda, se alejan los sueños.
caes como hombre
y enterrando las lágrimas,   
con coraje abrazas la muerte.

Poeta invitado: León Estrada (Cuba)

Damos la bienvenida a León Estrada (Cuba) y expresamos el gusto de tenerle mediante cuatro poesías en nuestro blog.

Antes del nacimiento


Díselo     Aitana
dile que fui demasiado profundo
y que herían     desconsolaban las palabras
marcadas por el soplo.
Yo te iba muy adentro. Tú estás en mí.
Rodeada y libre donde nada me salva.

Dile también que en el rondel
(que no era falso anillo)
nada molestó tanto como entrar y salir
mojándonos de ese verano de prodigio
cuando éramos retorno de búsqueda y confianza.

Ya no eres más esa humedad lejana de la fuerza.
La Poesía es esto que no huele y no tiene color.
Éramos nosotros tres y la trepanación del cráneo.
Claro que hubo antibióticos antes del nacimiento
porque lavó su ropa íntima en charcos de agua estéril.

Éramos tres y la cuna no cupo
en el ojo del discursero
ni en el mascotín de primera
ni en las tapas rojas de mi libro de olvido.

Moscas     Aitana     de la existencia.
Dolorosas     sufridas     tan leves.

Y es la mano que mece la cuna la que espanta
a los que buscan el color y el olor de la Poesía.
Yo te sueño desde el sueño. Llegaba el mes de agosto.
Y es la mano       hija mía        y tú misma
lo único que salvaré de las palabras que vendrán.


Poeta invitada: María Cristina Gonzáles (Argentina)

Desde nuestro blog, damos la bienvenida a Vic, y le agradecemos calurosamente su participación.






                                “Espero que la marcha sea feliz.
                                Y espero no volver”.

                                                     Del Diario de Frida Kahlo

* Un lienzo femenino

Me habría gustado conocerla, como sea;
Después, desmentirla. . .
Me habría iluminado el hecho de admirarla
ignorando afirmaciones
de los doctos.
Y tener revelaciones compartidas. . .
Siento que vivo aprehendida de su obra
desde ella adivino su brumosa existencia
macerada flor;
ebria de madrugadas y frustraciones.
Un lienzo le abre las puertas
hacia las profundidades;
secuencias púrpuras, de traiciones y hastío.
No la redime el amor.
Solamente engrilla sus deseos. . .
Como la falaz estructura de su tiempo.