La National Gallery de Londres reúne desde hoy la mayor concentración de lienzos de Leonardo da Vinci, autorde apenas una veintena de cuadros
MUSEO DEL LOUVRE
La National Gallery de Londres abre al público hoy la que será sin duda una de las exposiciones de la temporada, una ocasión única en generaciones, según sus responsables, de detenerse en la faceta de pintor de Leonardo da Vinci, un genio total cuya inigualable aportación a las Artes queda a menudo diluida entre el ruido de sus invenciones, sus delirantes proyectos imposibles e inevitables teorías pseudo religiosas.
La exposición «Leonardo, pintor en la corte de Milán», reúne por primera vez 9 de los 15 lienzos atribuidos al artista florentino —Leonardo apenas pintó una veintena de cuadros— que se conservan en la actualidad. Y es histórica por varios motivos. Permite contemplar por primera vez, frente a frente, las dos versiones de «La Virgen de las Rocas» que pintó Da Vinci. El «Retrato de un músico» desconocido es el único retrato de hombre que se le conoce. Pero, sobre todo, tiene como estrella —con permiso de la bella «Dama del Armiño» y la inquietante «Belle Ferronnière», los otros dos retratos de la muestra— al último Da Vinci: un Cristo Salvador o «Salvator Mundi», que permanecía anónimo en una colección privada hasta su atribución este año al pintor florentino. «Esta exposición permite enfocar la atención en Leonardo como pintor. Él veía, registraba y pintaba, así funcionaba su cerebro», explicó ayer a la prensa Luke Syson, «curator» de la muestra, en la que ha trabajado durante más de cinco años.