La guerra contra las drogas, y sobre todo 40 años de políticas fallidas, es llevada ahora al cine y a la ópera
Ciudad de México, 24 de marzo (SinEmbargo).– Fue común, en la segunda mitad del Siglo XX y en el inicio del XXI, que las guerras fueran llevadas a las salas de cine, a los teatros y, en casos muy contados, a los espacios de la ópera. Pero esta guerra, la de las drogas, que sigue en curso y se ha mantenido por lo menos 40 años, será prematuramente retratada en una película y en un musical para la audiencia estadounidense.
Prematuramente, porque la mayoría de los analistas insisten en que continuará a pesar de 40 años de políticas fallidas de los dos países que más costos han pagado –fiscal y/o con vidas–: Estados Unidos y México.
Apenas el pasado jueves 21 de marzo en la noche, uno de los principales impulsores de la estrategia armada, el ex Presidente Felipe Calderón, se justificó en una plática en la Trinity University; dijo que era su “obligación moral” lanzar una guerra contra los cárteles en México.
Señaló que la culpa de la violencia la comparten las agencias estadounidenses por no frenar el flujo de armas y dinero hacia el sur, y reconoció: “Mientras el gobierno estadounidense y la sociedad no sean capaces de detener el flujo de dinero hacia México, implicará varios años de violencia por delante”.
Consuelo de pocos, pero material de película y ópera.
“Cientos de miles de delincuentes de drogas no violentos están perdiendo sus vidas en prisión a costa nuestra, y más de 60 mil personas han sido asesinadas en México en los últimos seis años”. Estos son sólo algunos de los costos provocados por 40 años de guerra contra las drogas emprendida por Estados Unidos, de acuerdo con la película documental “La más larga guerra de Estados Unidos” (America’s Longest War).






























